sábado, 28 de septiembre de 2013


Psicología en Emergencias y Desastres Antecedentes Históricos




A nivel mundial:

El primer antecedente fue en la década de los 50, en la que a  consecuencia de la Segunda Guerra Mundial empiezan a realizarse investigaciones referentes al impacto psicológico. Desde esa época y durante todo ese tiempo se ha ido avanzando en la intervención psicología “a posteriori” fundamentalmente tratando el estrés postraumático derivado tanto de emergencias (violaciones, agresiones, etc.) como de desastre y catástrofes. Sin embargo, aunque en otros países, fundamentalmente del Centro del Sur y Sur América, ya en los 70 se hablaba de “Primeros Auxilios Psicológicos”  no será hasta las dos siguientes décadas cuando se desarrollan estrategias de intervención psicológica en emergencias y desastres a nivel mundial.
En España. Será en 1996, tras la inundación ocurrida en el Camping  “Las Nieves” de Biescas que causo 86 muertes y más de 100 heridos, al que acudieron psicólogos y psiquíatras cuando la intervención del psicólogo empieza a cobrar mayor relevancia. Esta situación conduce a las creación en 1997 de grupos de intervención psicológico en desastres por parte de los colegios oficiales de psicólogos.
Actualmente está aumentando en forma paulatina la demanda de la intervención del psicólogo en sucesos que causan impacto social, (accidentes, terremotos inundaciones, catos terroristas, etc.) Debido sobre todo al protagonismo que tiene en el bienestar psicológico y socio-comunitario de los ciudadanos.
El conocimiento, de las reacciones psicológicas de las víctimas se basa en un conjunto de conceptos y constructos teóricos que van desde el modelo del estrés basado en las respuestas psicológicas de los individuos durante situaciones de desastres o eventos traumáticos elaborado por Janis (1954); los descubrimientos de Selye y su Síndrome General de Adaptación (1976); el enfoque taxonómico de las consecuencias del estrés de Cox (1978), que abarca los efectos subjetivos, conductuales, cognoscitivos, fisiológicos y organizacionales, hasta los descubrimientos del Estrés Trauma y su capacidad para el cambio del contenido bioquímico cerebral (Jhon Everlin, 1997). Así mismo, el incidente crítico en estrés, el estrés agudo y el estrés postraumático.
Otro de los ejes que sustentan las estrategias de intervención en emergencias y desastres son las teorías de la crisis de Gerald Caplan (1964), Baldwin (1979), Lazarus (1980), Slaikeu (1984) entre otros. Y dentro de la teoría general de la crisis, el concepto de las “crisis circunstanciales de la vida” de Lindemann (1944) y Karl Slaikeu (1988) que las describen como inesperadas, con calidad de urgencia, tener un impacto potencial sobre comunidades enteras e incluir los conceptos de peligro y oportunidad; características que son comunes a toda situación de emergencias y desastres. Junto a estos conceptos están las teorías sobre el manejo del duelo (Kübler Ross 1969), la experiencia con las víctimas de la erupción volcánica de Armero en Colombia (Isa Fonnegra 1985), y las del atentado a la colonia Judía en Argentina (Jacinto Imbar 1997). Complementando estos conceptos está el postulado de clasificación de las víctimas sostenido por Taylor y Frazer (1981-1987). Así se clasifica a las víctimas como: víctimas de primer grado a las que sufren el impacto directo de las emergencias o desastres, con pérdidas materiales o daño físico; víctimas de segundo grado, los familiares o amigos de las anteriores, víctimas de tercer grado(víctimas ocultas) constituidas por los integrantes de los equipos de primera respuesta; víctimas de cuarto grado, la comunidad que se ve afectada en su conjunto; víctimas de quinto grado las personas que se enteran de los sucesos por medio de los medios de comunicación; y víctimas de sexto grado, aquellas que no se encontraban en el lugar de los acontecimientos por diferentes motivos.

Perú:

Las Emergencias y Desastres han originado todo un nuevo campo en la Psicología, esto es, la Psicología de Emergencias y Desastres, que se sustenta en un amplio bagaje de investigaciones y constructos teóricos, que han ido evolucionando desde principios del siglo pasado. Desde los primeros estudios de tipo eminentemente descriptivo, individual y clínico, se han realizado trabajos con enfoques de corte sociológico y psicosocial, y se ha llegado a propuestas de técnicas específicas de intervención y modelos de respuesta, estableciéndose programas de atención, y en algunos casos redes nacionales de psicología para dar servicios y ayuda a las víctimas, desarrollando planes de respuesta para intervención en crisis, accidentes, emergencias y desastres. Se trabajó de esta manera con: sobrevivientes de accidentes en mina, de terremotos, de  incendios, naufragios, bombardeo atómico, inundaciones, enterrados vivos, en peligro de muerte inminente, tormentas, erupciones volcánicas, atentados terroristas, accidentes aéreos, automovilísticos, suicidios, equipos de primera respuesta, entre otros.
En nuestro país se han realizado también varios esfuerzos por estudiar el comportamiento humano en emergencias y desastres, siendo el primero de ellos el que realiza el Dr. Raúl Jerí (terremoto de 1970) quien describe las perturbaciones psicológicas observadas en los desastres y la importancia de tratarlas rápidamente; coincidiendo con los postulados de Kinstony Rosser (1974) que opinaban sobre la necesidad de la presencia de profesionales en salud mental en el área del desastre.
En la década de los 90, se realizan algunas investigaciones psicológicas de corte descriptivo (terremoto de Rioja 1991, inundación del Río Rimac 1996, impacto del fenómeno de “El Niño” 97-98). En1996, el psicólogo Santiago. Valero, después del accidente del avión Faucett en Arequipa, intenta por primera vez en el país, realizar un estudio en los integrantes de los equipos de primera respuesta que participaron en la recuperación de los cuerpos del accidente.
La sociedad peruana de psicología en emergencias y desastres inscrita en los registros públicos de Lima -Perú con n° de partida 11566081 y reconocida por el Colegio De Psicólogos del Perú e integrante de la federación latino americana de psicología de emergencias y desastres.
En nuestro continente nos cabe el privilegio de ser la cuna de difusión y promoción de esta nueva rama de la psicología contemporánea por intermedio de la Sociedad Peruana De Psicología En Emergencias Y Desastres, reconocida desde 1998 por el colegio de psicólogos del Perú.

Psicólogos de la Sociedad Peruana de Psicología de Emergencias y Desastres (institución creada en 1999), intervienen en la zona sur del país luego del terremoto de junio 2001. Los psicólogos capacitados en emergencias y desastres, desplegaron trabajos y difundieron técnicas específicas de intervención. Luego vendrían los acontecimientos de diciembre 2001, en el centro comercial de Mesa Redonda, que llevó a la Sociedad de Psicología a participar en el incidente como organismo integrador y líder de los esfuerzos destacados de psicólogos y voluntarios en la Morgue Central de Lima. Han asistido a víctimas, familiares, equipos y voluntarios, aplicando técnicas y procedimientos psicológicos adecuados a las situaciones de emergencia y desastre. Hoy, los miembros de la Sociedad de Psicología, continúan con su labor de capacitación, investigación e intervención, capacitando a psicólogos de diferentes instituciones. En noviembre 2002, realizaron el I Congreso Latinoamericano de Psicología de Emergencias y Desastres.


La Vida es Bella (Película)


La parte que más me intereso y me gustaría relatar cuando arrestan a Guido y a su hijo porque eran judíos, siendo transferirlos a un campamento concentración. Guido quiere proteger a su hijo de la verdad, Guido le dice a Giosué que es una gran sorpresa por el motivo de su cumpleaños, cuando llegan al campamento  Guido le inventa una historia de en un gran juego alegando que deben ganar 1.000 puntos para ganar un tanque de verdad. Guido inventa muchas cosas durante el transcurso para que su hijo no se sienta asustado, ya que a su hijo lo convence que se esconda, que no llore, que no hable, para que los alemanes no le hagan daño.
Guido tiene esa capacidad de resiliencia, ya que focaliza  la búsqueda de sus propios recursos personales y ambientales de que disponen de él, para salvar la  vida de su pequeño hijo.

La Resilencia: 
La resiliencia no es un rasgo que las personas tienen o no tienen. Conlleva conductas, pensamientos y acciones que cualquier persona puede aprender y desarrollar. Se trata de una nueva mirada de la manera en que los diferentes seres humanos afrontan posibles causas de estrés: malas condiciones y vejaciones en la familia, reclusión en campos de prisioneros, situaciones de crisis como las causadas por viudez o el divorcio, las grandes pérdidas económicas o de cualquier otra índole.







sábado, 21 de septiembre de 2013


Evaluación de Daños y Análisis de

 Necesidades

 (EDAN)


La Evaluación de Daños y Análisis de Necesidades (EDAN) es una herramienta utilizada para conocer el grado de afectación que la población ha sufrido ocasionado por un evento adverso en un lugar y tiempo determinado.
Como lo dice su nombre; se utiliza para evaluar los daños y analizar-priorizar necesidades, por medio de la identificación y registro cualitativo-cuantitativo de la extensión, gravedad y localización de los efectos de un evento adverso; así como la identificación de recursos locales y requeridos, permitiendo así, brindar ayuda humanitaria de forma eficiente y adecuada al lugar en específico.
La evaluación de daños debe ser organizada desarrollando un método sistemático que permita proceder rápidamente, con el fin de establecer una información adecuada para la toma de decisiones, sobre medidas de asistencia y diseño de técnicas efectivas para la reducción de los efectos, presentes y futuros, del evento.

Criterios para decidir su Aplicación: Este instrumento de medición cualitativo-cuantitativo de la extensión, gravedad y localización de los efectos de un evento adverso; se aplica únicamente cuando un porcentaje del 50% o mayor de la población ha sido afectado, y cuando ésta no cuenta con los propios medios para responder a las afectaciones ocasionadas. Su aplicación es necesaria para saber la extensión de un desastre y tomar decisiones, por lo tanto es un paso ineludible de la llamada Respuesta a Contingencias. Es preferible que se trate de una “autoevaluación” por parte de la brigada local de EDAN; cuando ésta no existe, la evaluación podrá también ser realizada por brigadistas de la microrregión o de otras zonas, pero siempre acompañados con personas del lugar a ser evaluado.

Tipos de Evaluación:

  • EDAN General Preliminar: Se aplica antes de las primeras 8 horas de la ocurrencia del evento. Es la evaluación que nos dará una primera apreciación del desastre, teniendo como referencia la información previa del lugar en que ha ocurrido la emergencia. Se espera obtener en el menor tiempo posible la información esencial para tomar decisiones de corto plazo sobre la afectación de la salud, líneas vitales, infraestructura productiva, viviendas y edificios públicos. Cuando se cuenta con una buena red de brigadas de autoevaluación, nodos de procesamiento por municipio/microrregión y un sistema de comunicación satelital operativo en momentos de desastre.
  • EDAN General Complementaria: En situaciones en las que las primeras 24 horas no es posible entrar a algunas comunidades, obtener información de calidad, o bien, cuando el evento que produce el desastre se sigue presentando en forma acumulativa (ej. Inundaciones cuando las lluvias se siguen presentando), se aplica de nuevo el EDAN una vez pasadas las primeras 72 horas, o tantas veces como sea necesario si las condiciones causantes del desastre presentan un cambio. Esta evaluación vuelve a darnos información, cada vez más completa, sobre la afectación de la salud, líneas vitales, infraestructura productiva, viviendas y edificios públicos. También permite detectar puntos críticos para las fases de rehabilitación y reconstrucción.
  • EDAN Específica: Luego de la EDAN General, es posible que se requieran evaluaciones específicas para temas en los que los daños son especialmente graves, o bien para los que hay interés de algún fondo de respuesta o de recuperación. Tal es el caso de evaluaciones en el tema de agua y saneamiento, salud pública, vivienda, medios de vida/alimentación, etc. El PNUD ha llevado a cabo sobretodo evaluaciones específicas en el tema de Agua y Saneamiento (metodología ESFERA), Vivienda (metodología PNUD-UADY) y Medios de Vida (metodología PMR-PNUD), y cuenta con los formatos y capacitaciones para aplicarlos.

Objeto de la Evaluación:
Establecer prioridades  de atención que conllevan a la toma de decisiones acerca de dónde, cuándo y qué clase de ayudad debe prestarse en orden prioritario.

Formas de Organizar la Evaluación:
La acción de evaluación debe ser desarrollada por una persona o un equipo de personas, con diferentes variantes, la cantidad depende de la magnitud del área del desastre. Este trabajo puede ser realizado por personal  local o foráneo, cada una de estas formas tiene sus ventajas y limitaciones.

Procedencia del Personal:

  • Personal local: por estar en  la misma localidad responden inmediatamente, garantizando así oportunidad y mínimo costo en el desplazamiento. Conocen la situación previa a la ocurrencia del desastre, dando mayores elementos de juicio sobre el verdadero impacto del evento. Sin embargo, la vinculación afectiva, los alzos familiares o afectación personal pueden comprometer la objetividad de la evaluación.
  • Personal foráneo: son especialistas que llegan al lugar con la misma intención de evaluar la situación. El hecho de no haber sido afectados no de estar comprometidos por lazos familiares o de amistad, favorece la objetividad.

Cantidad de Evaluadores:

  • Evaluador individual: Es una persona con reconocida experiencia en el manejo de desastres, se desplazan velozmente, con un costo relativamente bajo; pueden asociar situaciones anteriores con rapidez, para facilitar la evaluación y propuesta de alternativas.
  • Dos personas: Posee todas las ventajas descritas para el evaluador individual, sumado a la complejidad de disciplinas que puede obtenerse al conformar el equipo.
  • Grupo de especialistas: Es una de las modalidades preferidas por gobiernos y grandes instituciones. Permite configurar un grupo de trabajo con técnicos, profesionales y especialistas de diversos sectores. Deben ser personas que compartan estándares y métodos de evaluación y que perteneciendo a diferentes instituciones puedan, ante un desastre, trabajar como un equipo, compuesto por 5 a 12 miembros.

Ejes de Evaluación de un EDAN General:

En la EDAN se evalúan 4 ejes:

Prioridades Humanitarias:
  • Salud Pública: Mortalidad y Morbilidad: presencia de enfermedades ocasionadas directamente por el tipo de desastre ocurrido.
  • Acceso a agua de calidad.
  • Acceso a alimentos durante la emergencia.
  • Situación de los albergues y/o refugios.

Infraestructura pública vital:
  • Agua Potable.
  • Drenaje o equivalentes.
  • Energía eléctrica.
  • Telecomunicaciones y transporte.

Infraestructura productiva y Medios de Vida:
  • Sector agropecuario (sector primario)
  • Sector industrial y manufacturero (sector secundario)
  • Sector bancario, turístico y del comercio (sector terciario)

Vivienda y edificaciones públicas:

  • Todos estos indicadores se deberán expresar en términos de cantidad y porcentaje. El formato permite que se especifique sexo y a veces grupos de edad de la población afectada, número de personas y familias por vivienda, número de personas y familias que requieran alojamiento temporal, deducidas de aquellas viviendas consideradas no habitables.

Al combinar la afectación a viviendas con la pérdida parcial o total en medios de vida, el formato EDAN nos arroja la cantidad de familias que requieren ayuda humanitaria urgente, que no siempre coincide con las que están en albergues (ya que muchas familias se trasladan a casas de parientes o habitan sus viviendas aunque éstas se encuentren muy deterioradas).
Es importante que en coordinación con autoridades y comités locales se tomen en cuenta las necesidades y las propuestas diferenciadas de grupos vulnerables como niños, niñas, mujeres y personas mayores de edad, así como personas con capacidades diferentes. Para esto se podrán utilizar los recuadros en blanco donde se propone incluir observaciones, sugerencias, propuestas.

Información Previa:

Es de gran utilidad, que el formato de evaluación se encuentre en las comunidades y que estas sean capaces de realizar su autoevaluación, en caso de emergencia.

Cuando los evaluadores son externos, deberá conocerse toda la información posible antes de llegar al lugar, teniendo en cuenta los siguientes aspectos:
  • Población (estructura, distribución geográfica, desagregada).
  • Condiciones climáticas (temperatura, lluvias).
  • Condiciones de Salud (endemias, epidemias, inmunizaciones, nutrición).
  • Antecedentes socio-políticos de la región.
  • Idiosincrasia de la población (costumbres, tradiciones, aspiraciones).
  • Recursos disponibles (organizaciones locales de socorro, seguridad, salud, OSC).
  • Infraestructura de servicios (agua, energía, combustibles, vías de comunicación, telecomunicaciones).
  • Historia sobre desastres ocurridos en la región.
  • Nombres, direcciones y teléfonos de posibles contactos que puedan facilitar la labor de evaluación.

Los cuales permitirán tener una referencia previa que facilite contabilizar los daños y priorizar necesidades, para la Respuesta Humanitaria.

Elementos útiles para la EDAN:

  • Mapa del área o región afectada.
  • Información Previa.
  • Formatos de evaluación.
  • Bolígrafos, lápices (negro borrable y de colores), sacapuntas, borradores.
  • Papel, tabla con clip, cinta de enmascarar.
  • Linterna con baterías.
  • Deseables: Equipo de comunicaciones, cámara fotográfica, cinta métrica, grabadora magnetofónica, videograbadora.

Labor de PNUD (Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo):

  • Emisión de Boletines complementarios a los de Protección Civil (por ejemplo, dirigidos a población indígena o a sectores productivos específicos).
  • Sistematizar la información recabada.
  • Realizar y emitir informe detallado a Subsecretaría de Protección Civil.
  • Monitorear respuesta por parte de Protección Civil y Organizaciones presentes en el lugar afectado.
  • Activar la Red Civil de Ayuda Humanitaria y prestar asistencia técnica para su canalización, cuando el desastre sea catalogado de Nivel III, es decir, cuando rebasa las posibilidades de respuesta por parte del gobierno del estado y requiere de ayuda nacional, proveniente de fundaciones, a poblaciones con baja Capacidad de Respuesta, ya sea de forma directa o por medio de las OSC que tengan presencia en dicho lugar.

Respuesta Humanitaria:

La respuesta humanitaria por parte de PNUD (Programa De Naciones Unidas Para El Desarrollo), se brinda únicamente cuando la población específica no cuenta con capacidad de respuesta ante una determinada situación y la Capacidad de Respuesta de su municipio y estado también han sido rebasados.




Formato 

Evaluación de Daños 




 Análisis de Necesidades 


sábado, 14 de septiembre de 2013

Más Allá de las Fronteras










Pretende crear conciencia sobre las horribles condiciones que millones de personas experimentan todos los días debido a guerras y hambrunas.

Código de conducta que son violados en esta película son:
  • La asistencia humanitaria, ya que no se recibe ninguna ayuda que necesitaban las personas parta seguir viviendo, porque la hambruna los estaba matando y también la violencia.
  • La ayuda de socorro tendrá por finalidad de satisfacer las necesidades básicas y, además, tratar de reducir en el futuro la vulnerabilidad los desastres, este código se ve violado porque los que brindaban asistencia humanitaria no contaban con los medios suficientes para seguir ayudando y no tenían un plan de contingencia.
  • En nuestras actividades de información, publicidad y propaganda, reconocemos a las víctimas de desastres como seres humano dignos y no como objetos que inspiran compasión, se ve que el doctor muestra a un niño en una conferencia, con el fin que le brinden ayuda.
  • Nos empañamos en no actuar como instrumentos de política exterior gubernamental, ya que las victimas dependían de una sola institución.



La Carta Humanitaria y El Código de Conducta



La Carta Humanitaria



La Carta Humanitaria expresa el compromiso asumido por esos organismos de acatar dichos principios y velar por el cumplimiento delas Normas mínimas. Este compromiso se basa en el reconocimiento por los organismos humanitarios de sus propias obligaciones éticas, y refleja los derechos y deberes consagrados en el derecho internacional, respecto del cual los Estados y otras partes han contraído obligaciones.
La Carta centra la atención en las exigencias fundamentales que entraña la acción destinada a sustentar la vida y la dignidad de las personas afectadas por calamidades o conflictos. Por su parte, las Normas mínimas que acompañan la Carta tienen por objeto cuantificar esas exigencias por lo que respecta a las necesidades de las personas en materia de agua, saneamiento, nutrición, alimentos, refugio y servicios sanitarios. En conjunto, ambos instrumentos conforman un marco operativo para la rendición de cuentas respecto a las actividades de asistencia humanitaria.

  • Principios:
El derecho a vivir con dignidad: Este derecho está inscrito en las disposiciones jurídicas relativas al derecho a la vida, a un nivel de vida decoroso y a la protección contra penas o tratos crueles, inhumanos o degradantes.  
La distinción entre combatiente y no combatiente: El hecho de que a menudo se aluda a conflictos internos atribuyéndoles el carácter de “guerra civil” no debe hacernos olvidar la necesidad de distinguir entre quienes participan activamente en las hostilidades, y los elementos civiles y otras personas (incluidos los enfermos, heridos y prisioneros) que no intervienen directamente en ellas. En virtud del derecho internacional humanitario, los no combatientes tienen derecho a protección y deben gozar de inmunidad contra los ataques. 
El principio de no devolución: Ningún refugiado podrá ser enviado o devuelto a un país en donde su vida o su libertad pueda estar en peligro por motivos de raza, religión, nacionalidad, pertenencia a determinado grupo social u opiniones políticas, o cuando haya razones fundadas para creer que pueda correr peligro de ser sometido a tortura.


Código de Conducta


Normas de conducta para el Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja y las organizaciones no gubernamentales en programas motivados por catástrofes

1.Lo primero es el deber humanitario:
El derecho a recibir y a brindar asistencia humanitaria constituye un principio humanitario fundamental que asiste a todo ciudadano en todo país. En calidad de miembros de la comunidad internacional reconocemos nuestra obligación de prestar asistencia humanitaria doquiera sea necesaria. De ahí, la trascendental importancia del libre acceso a las poblaciones afectadas en el cumplimiento de esa responsabilidad.
2. La ayuda prestada no está condicionada por raza, el credo o la nacionalidad de los beneficiarios ninguna otra índole adversa. El orden de la prioridad de la asistencia se establece únicamente en función a las necesidades:
Siempre que sea posible, la prestación de socorro deberá fundamentarse en una estimación minuciosa de las necesidades de las víctimas de las catástrofes y de la capacidad de hacer frente a esas necesidades con los medios disponibles localmente.

El sufrimiento humano debe aliviarse en donde quiera que exista; la vida tiene tanto valor en una parte del país, como en cualquier otra. Por consiguiente, la asistencia que prestemos guardará consonancia con el sufrimiento que se propone mitigar.

Al aplicar este enfoque, reconocemos la función capital que desempeñan las mujeres en las comunidades expuestas a catástrofes, y velaremos porque en nuestros programas de ayuda se apoye esa función, sin restarle importancia.
3.La ayuda no se utilizará para favorecer una determinada opinión política o religiosa:
La ayuda humanitaria se brindará de acuerdo con las necesidades de los individuos, las familias y las comunidades. Independientemente del derecho de filiación política o religiosa que asiste a toda organización no gubernamental de carácter humanitario, afirmamos que la ayuda que prestemos no obliga en modo alguno a los beneficiarios a suscribir esos puntos de vista.
4. Nos empeñaremos en no actuar como instrumentos de política exterior gubernamental:
Las organizaciones no gubernamentales de carácter humanitario son organizaciones que actúan con independencia de los gobiernos.
5.  Respetaremos la cultura y las costumbres locales:
Nos empeñaremos en respetar la cultura, las estructuras y las costumbres de las comunidades y los países en donde ejecutemos actividades.
6. Trataremos de fomentar la capacidad para hacer frente a catástrofes utilizando las aptitudes y los medios disponibles a nivel local:
Todas las personas y las comunidades poseen aptitudes. Siempre que sea posible, trataremos de fortalecer esos medios y aptitudes empleando a personal local, comprando materiales sobre el terreno y negociando con empresas nacionales. Siempre que sea posible, propiciaremos la asociación con organizaciones no gubernamentales locales de carácter humanitario.
7. Se buscará la forma de hacer participar a los beneficiarios de programas en la administración de la ayuda de socorro:
Nunca debe imponerse a los beneficiarios la asistencia motivada por un desastre. El socorro será más eficaz y la rehabilitación duradera podrá lograrse en mejores condiciones cuando los destinatarios participen plenamente en la elaboración, la gestión y la ejecución del programa de asistencia.
8. La ayuda de socorro tendrá por finalidad satisfacer las necesidades básicas y, además, tratar de reducir en el futuro la vulnerabilidad ante los desastres:
Todas las operaciones de socorro influyen en el desarrollo a largo plazo, ya sea en sentido positivo o negativo. Teniendo esto presente, trataremos de llevar a cabo programas de socorro que reduzcan de modo concreto la vulnerabilidad de los beneficiarios ante futuros desastres y contribuyan a crear modos de vida sostenibles.
9. Somos responsables ante aquellos a quienes tratamos de ayudar y ante las personas o las instituciones de las que aceptamos recursos:
En nuestras relaciones con los donantes y con los beneficiarios hemos de observar siempre una actitud orientada hacia la apertura y la transparencia.

Nos esforzaremos también por informar de manera veraz acerca de las repercusiones de nuestra labor y de los factores que las limitan o acentúan.
10. En nuestras actividades de información, publicidad y propaganda, reconoceremos a las víctimas de desastres como seres humanos dignos y no como objetos que inspiran compasión:
Nunca debe perderse el respeto por las víctimas de los desastres, que deben ser consideradas como asociados en pie de igualdad. Al informar al público, deberemos presentar una imagen objetiva de la situación de desastre y poner de relieve las aptitudes y aspiraciones de las víctimas y no sencillamente su vulnerabilidad y sus temores.



REFERENCIAS:



domingo, 8 de septiembre de 2013

Mitos Vs Realidades Frente a los Desastres


Mitos Vs Realidades Frente a los Desastres



Mito
Realidad
Se necesita cualquier clase de asistencia
internacional, y se necesita ahora
Una respuesta apresurada puede generar caos. Es mejor esperar hasta que se hayan evaluado las necesidades
Se necesitan médicos voluntarios extranjeros con cualquier clase de antecedentes médicos.
Los médicos  locales casi siempre satisface las
necesidades inmediatas para salvar vidas.

Los desastres provocan muertes al azar.
Son a los  grupos más vulnerables: los pobres, y especialmente mujeres, niños y ancianos.
Las epidemias y las pestes son inevitables después de todo desastre.
Está en mejorar las condiciones sanitarias después del desastre.
Las cosas vuelven a la normalidad en pocas semanas.
Los efectos de un desastre duran mucho tiempo.
La mejor alternativa es ubicar a las víctimas del desastre en campamentos provisorios.
Esta debe ser la última alternativa. Muchas organizaciones utilizan los fondos normalmente destinados a la adquisición de materiales de construcción.
Los desastres revelan los peores rasgos del comportamiento humano (por ejemplo, saqueos y amotinamientos).
Aunque pueden producirse casos aislados de comportamiento antisocial, la mayor parte de las personas responden de manera espontánea y generosa.


 Donar no Siempre  Significa Ayudar

Se  puede beneficiar considerablemente a un país asolado por un desastre si se corresponde con necesidades reales. Pero cuando la ayuda no se ha solicitado o cuando las instituciones o personas donantes tienen una visión equivocada de esas necesidades, también puede convertirse en una carga.
La ayuda será siempre mayor y mejor si se aplican algunos principios básicos para ordenar y racionalizar un proceso que debe favorecer y no entorpecer la rápida asistencia de las poblaciones afectadas y su pronta recuperación.
Debido además a la competencia por recursos cada vez más escasos, las ONGs, los gobiernos y agencias internacionales deben considerar, antes de que ocurra el próximo desastre, cuál es la forma más eficaz de asistir humanitariamente al país o la comunidad afectada.

Para todo ello se debe considerar la evaluación de daño y análisis de necesidades (EDAN)

En la EDAN se evalúan 4 ejes:

1. Prioridades Humanitarias:
  • Salud Pública: Mortalidad y Morbilidad: presencia de enfermedades ocasionadas directamente por el tipo de desastre ocurrido.
  • Acceso a agua de calidad.
  • Acceso a alimentos durante la emergencia.
  • Situación de los albergues y/ó refugios.
2.Infraestructura pública vital:

  • Agua Potable.
  • Drenaje ó equivalentes.
  • Energía eléctrica.
  • Telecomunicaciones y transporte.

3. Infraestructura productiva y Medios de Vida:
  • Sector agropecuario (sector primario)
  • Sector industrial y manufacturero (sector secundario)
  • Sector bancario, turístico y del comercio (sector terciario)

4. Vivienda y edificaciones públicas

Todos estos indicadores se deberán expresar en términos de cantidad y porcentaje. El formato permite que se especifique sexo y a veces grupos de edad de la población afectada, número de personas y familias por vivienda, número de personas y familias que requieran alojamiento temporal, deducidas de aquellas viviendas consideradas no habitables.
Al combinar la afectación a viviendas con la pérdida parcial ó total en medios de vida, el formato EDAN nos arroja la cantidad de familias que requieren ayuda humanitaria urgente, que no siempre coincide con las que están en albergues (ya que muchas familias se trasladan a casas de parientes ó habitan sus viviendas aunque éstas se encuentren muy deterioradas).
Es importante que en coordinación con autoridades y comités locales se tomen en cuenta las
necesidades y las propuestas diferenciadas de grupos vulnerables como Niños, Niñas, Mujeres y Personas Mayores de Edad, así como personas con capacidades diferentes. Para esto se podrán utilizar los recuadros en blanco donde se propone incluir observaciones, sugerencias, propuestas.

Ayudar de la Mejor Manera a la Población Tomando Algunas Consideraciones

  • Considerar que cada “desastre” es único y sus efectos sobre la salud dependen también del grado de desarrollo del país afectado.
  • Considerar que el objetivo de una buena donación es responder a las demandas reales expresadas por el receptor.
  • El país afectado debe informar a los donantes de lo que no se desea recibir ni se necesita. Esto es tan crítico como dar las especificaciones de lo que sí se necesita.
  • La ayuda de emergencia debe complementar, no duplicar, las medidas aplicadas por el país afectado.
  • Siempre que sea posible, efectuar las donaciones en dinero. Ello permite hacer compras locales, y ahorrar tiempo y recursos logísticos en almacenamiento y transporte.
  • Ayudar a las poblaciones afectadas durante las etapas de preparación, rehabilitación y reconstrucción.
  • Los programas de ayuda exitosos son los que tienen en cuenta que el interés internacional disminuye cuando las necesidades y la escasez se tornan más apremiantes.